martes, 1 de octubre de 2019

Si exiges, no es amor


El amor va siempre unido a la verdad y a la libertad y por eso nunca es débil. Puede ser brusco, duro incluso, y otras tiernos, dulce y sensible. Cada uno tiene que ser auténtico, ser uno mismo La 
persona libre es la que es capaz de decir sí o no con la misma sencillez en cualquier circunstancia. Si a veces dices sí por no desilusionar a la gente, eso no es amor, es cobardía, Un gran ejercicio para el amor es saber decir no.
Cuando alguien te pide algo insistentemente, como si se le fuese la vida en ello, y tú no ves lo positivo de que accedas, sé capaz de decir sencillamente y todo lo enérgicamente que sea necesario que tú no sueles hacer regalos ni concesiones a las personas si no tienes claros los medios ni los motivos psicológicos para hacerlos, porque, si no, tú te vas a quedar resentido de su imposición, y él va a ser una víctima de ese resentimiento que provoca y, además, estarás retrasando su crecimiento y autonomía como persona.
Ser disponible, estar abierto, no es eso. Eso es miedo a perder la imagen y cobardía ante la verdad, porque decir la verdad es, a veces, difícil. No quieres darle un remedio pero sí quieres que se cure y, en cambio, no aguantas que se porte así. El egoísmo es exigir que el otro haga lo que tú quieras. El dejar que cada uno haga lo que quiera es el amor. En el amor no puede haber exigencias ni chantajes.Sólo en libertad se ama. Cuando amas la vida, la realidad, con todas tus fuerzas, amas mucho más libremente a las personas. Si tú disfrutas de mil flores, no te agarras a ninguna. La causa de mi felicidad no es el amigo, pero brota cuando estoy con él. Antes creía que la sinfonía sonaba cuando estábamos juntos, pero ahora veo que la felicidad no es casual.La felicidad es evidente siempre si no le pones estorbos. Los estorbos más grandes de la felicidad pueden ser los apegos. Lo que importa no es ni tú ni yo, sino la relación, libre de exigencias del amor. Hagas lo que hagas, no tengo miedo a que me ofendas ni a ofenderte. No tengo ningún deseo de impresionarte. Prefiero ser sencillamente lo que soy con mis formas y deseos, que me aceptes así.
 Anthony De Mello
(Anthony de Mello nació en Bombay en 1931 y falleció en Nueva York en 1987, fue un sacerdote jesuita y psicoterapeuta conocido por sus libros y conferencias sobre espiritualidad.)



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