Vivir de apariencias es una forma de ocultar inseguridades o miedo a no ser suficientes, el desgaste de aparentar algo que no es o no se es, la persona termina sintiéndose con un enorme vacío, simplemente porque no pueden ser realmente ellas mismas.
Cuando alguien está siempre actuando o mostrando una versión "perfecta", no se permite mostrar su lado real, lo que genera una sensación de desconexión con su propia identidad, si no logra "pisar tierra" con el tiempo creen sus propios relatos, sus relaciones se vuelven superficiales, hay una gran dificultad en saber quién le quiere de verdad y quién solo quiere lo que representa, ocultando un miedo "natural" a que se descubra la verdad.
La aprobación nunca es suficiente, cuando la felicidad depende de que otros admiren tu vida, siempre necesitas más atención, más reconocimiento, más validación. Mantener una imagen que no coincide con la realidad puede generar estres y ansiedad. A veces se enfocan tanto en parecer exitosos (en cualquier área: económica, laboral, relaciones, posesiones, etc), que olvidan preguntarse si lo que están haciendo realmente les hace felices. Por eso muchas personas, con el tiempo, empiezan a valorar más: la autenticidad, las relaciones sinceras y una vida que no necesitan impresionar a nadie para sentirse bien, valoran más la tranquilidad que la imagen, prefieren una vida sencilla pero auténtica, en lugar de gastar energía en superficialidades, no están comparándose con lo que otros tienen o muestran. Aceptan sus imperfecciones y entienden que nadie tiene una vida perfecta, por eso no sienten la necesidad de fingir perfección. Les importa más la autenticidad, que las personas los conozcan tal como son, incluso sus defectos, la autenticidad suele generar confianza y atrae personas auténticas. #apariencias #fingir #perfectos #psicologiatranspersonal #máscaras

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